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Filmografía
La carrera de Itami como director abarca trece años, desde 1984 hasta su fallecimiento en 1997, e incluye un total de diez películas para las que también escribió el guión produciendo cuatro de ellas. En el momento de redactar este artículo ninguna de sus películas tiene edición en DVD en nuestro país, pero es que en otros países europeos e incluso en Estados Unidos también son difíciles de encontrar, teniendo que recurrir al mercado asiático. En Japón están disponibles todos sus films algunos incluso con ediciones limitadas y de coleccionista.
El Funeral (Ososhiki, 1985):
Usando las experiencias reales vividas en el funeral de su suegro, Itami se excusa en una reunión familiar forzada por la muerte del patriarca del clan para sacar a relucir todos las miserias de los miembros de esta familia. Ya desde este su primer film, Itami cuenta con su esposa, Nobuko Miyamoto, como protagonista, interpretando en esta ocasión a la hija del fallecido y que, junto a su esposo, han de encargarse de organizar (con más bien pocas ganas, por parte de éste) todos los preparativos del entierro, desde el transporte del cadáver a la casa del fallecido, donde ha de celebrarse el funeral, pasando por la contratación del sacerdote que ha de oficiarlo, hasta tener que soportar a todos esos parientes a quienes en verdad no pueden ver y ante los cuales han de mostrarse respetuosos.
Como excepción al resto de las películas, en este caso el peso de la historia no recae únicamente sobre el personaje de Miyamoto, sino que se reparte entre ésta y su esposo en la ficción, quien hace las veces de narrador de la obra. Bajo esta premisa, no resulta difícil imaginar cómo Itami se las ingenia para extraer lo mejor y lo peor de cada personaje componiendo un retrato de una familia japonesa de finales del siglo XX. Sin olvidar su corrosivo humor, en esta película éste resulta menos notorio que en posteriores producciones, dotando así a esta pieza de una mayor carga dramática.
Este film consiguió cinco premios de la Academia Japonesa entre los que están el de Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión.
Tampopo (Tampopo, 1985):
A medio camino entre las películas que deberían prohibirse ver con el estómago vacío (como por ejemplo Comer Beber Amar), una película del oeste (?!) y The God of Cookery de Stephen Chow (combates a lo Dragon Ball, pero no a mamporros, sino a ver quien cocina mejor...) Nobuko Miyamoto interpreta a una cocinera/camarera de un garito de ramen (fideos japoneses) que recibe la ayuda de un camionero demasiado desocupado y misteriosamente versado en las artes culinarias para intentar convertirse en la mejor cocinera del país y hacer de su modesto local un lugar ante el cual la gente haga cola para comer.
Usando esta excusa, Itami traza pinceladas sobre los distintos individuos que aparecen en los diferentes restaurantes, bares y demás antros donde se disfrute de la comida, dibujando tipos tan extraños como un yakuza que tiene la buena mesa como su mayor placer... que puede combinar sin incoveniente con otros placeres.
Ésta es la única película de Itami que se estrenó en las salas españolas y, probablemente, su película más conocida internacionalmente.
La Inspectora (Marusa no Onna, 1987):
Posiblemente, junto con su continuación, la película más abrasivamente crítica hacia la construcción del Japón moderno. Nobuko Miyamoto interpreta en esta ocasión a una inspectora de Hacienda novata que ha de ganar puntos para ascender en la estricta jerarquía laboral. Obviamente, ésta es la excusa perfecta para poner de manifiesto que el gran Japón actual, con sus empresas multinacionales y sus rascacielos, y sus millones y millones de yenes moviéndose de un lado a otro, comprando sin piedad a personas y a sus conciencias, no se ha construido sobre cimientos tan honorables como el código samurai propugna...
Mordaz, devastadora y destructora, tal vez sea la película en la que mejor combinan y encajan el humor más que negro y corrosivo de Itami y sus inagotables críticas sociales. Sin olvidarse, por supuesto,de profundizar en los personajes. Mención especial merece la relación que se establece entre la inspectora y el hombre al que investiga.
Ganador de nuevo premios de la Academia Japonesa, entre los que están Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión.
El Regreso de la Inspectora (Marusa no Onna II, 1988):
Siguiendo los pasos de su primera parte, en esta continuación cambian los "malos" pero repiten tanto la inspectora como su equipo, con lo que la trama se ahorra las presentaciones y pasamos directamente a extraer chanchullos, siguiendo los pasos de una inspectora más adulta y experimentada que no cejará en su empeño de desenmascarar cuanta hipocresía que se tope en su camino, utilizando para ello todos los medios que tenga a su alcance...
Más miserias, más gente aprovechada y más imperios construidos machacando talonario, mentiras, robos y, sobre todo, personas.
A-ge-man, Historias de una Geisha Dorada (A-ge-man, 1990):
Nobuko Miyamoto interpreta en esta cinta a una mujer que por diversas circunstancias se ve arrastrada al mundo de las geishas, en el que probará en sus propias carnes éxitos y fracasos y entenderá que el amor para estas mujeres no es como para el resto de las personas.
Una oportunidad para Itami de analizar bajo el microscopio este particular universo tan genuinamente japonés, a la par que desconocido.