![]() |
| |||||||||||
Parte del fenómeno que supuso la serie fue debido a cierta "modernización" temática de la serie y a las costumbres de los espectadores. El público juvenil aficionado al género había visto cosas muy similares en el cine; sin embargo, un amplio sector de población, de una edad superior y que por lo general no asistía a las salas a ver productos de esta índole, se encontraron en sus casas con imágenes que les impactaron, como los extraterrestres arrancándose la piel de los rostros y mostrando una apariencia reptilesca o el plano en que Diana desencaja sus mandíbulas y devora una rata. Fue algo que conmocionó a la población española del momento e hizo correr ríos de tinta.

Aparte de eso, dentro del esquematismo típicamente televisivo que lucía la mini-serie, ofreció algunas innovaciones genéricas, como desarrollar con cierta profundidad la civilización extraterrestre (posteriormente, Johnson potenciaría más ese elemento en su serie Alien Nación). O mostrar un perfil no del todo blanco en ciertos personajes humanos que se aliaban egoístamente con los extraterrestres; en este ámbito, cabe destacar el personaje de la madre de Donovan, el protagonista de la serie (en cierto modo, dentro del reparto coral), que en ningún momento será justificado ni gozará de una conversión en sentido positivo.
El enorme éxito de la mini-serie indujo a que la productora demandase una inmediata secuela. Pero Johnson no estaba de acuerdo con eso. Creía que la historia había llegado a su punto final, y no precisaba más alargamiento. Sin embargo, la presión prosiguió y finalmente claudicó –algunas fuentes indican que la idea original de Johnson era continuar la saga con ocasionales telefilms de dos horas, tal como haría después con Alien Nación-. En todo caso, se desvinculó un tanto de lo que después aconteció: una segunda mini-serie titulada V, la Batalla Final (V: The Final Battle), en la cual él pasó a productor ejecutivo y abandonó el mando de la dirección, que pasó a manos de Richard T. Heffron, otro hombre eminentemente televisivo, realizador de innumerables telefilms y episodios para series televisivas, además de director del largometraje para cines como Mundo Futuro (Futureworld, 1976).

El guión de esta nueva mini-serie fue escrito por Brian Taggert, responsable de algunos telefilmes posteriores de terror, a partir de un argumento base desarrollado por un amplio equipo de guionistas, entre ellos el propio Johnson que, finalmente, encubrió su verdadero nombre bajo el pseudónimo de Lillian Weezer, prueba inequívoca de lo poco que estaba implicado en el proyecto y de su disgusto. De hecho, antes de iniciarse el rodaje abandonaría la Warner.
La historia, en cierto modo, repite lo ya acontecido en la mini-serie anterior; nueva aparición de los extraterrestres, nueva resistencia ante ellos y un intento de erradicación de los mismos; también se aprovechan guiños a obras previas, así, el parto de la Niña de las Estrellas era muy parecido al que acontece al final del film Humanoides del Abismo (Monster!/Humanoids from the Deep, 1980) de Barbara Peeters. En el lado positivo cabe destacar la inclusión de un nuevo personaje, Ham Tyler, interpretado por el estupendo actor Michael Ironside –el asesino psicópata de Angustia en el Hospital Central (Visiting Hours, 1982), de Jean-Claude Lord, precisamente con guión de Taggert-, en un personaje vinculado a la resistencia pero carente de los matices níveos que siempre tienen los héroes y con un perfil un tanto oscuro.

En el lado negativo, por su parte, tenemos todo el plan definitivo para combatir a los visitantes, con un clímax que se pretende espectacular lleno de globos por todos los cielos del mundo y haciendo caer un polvo que elimina a los lagartos, cuya plasmación resulta un tanto patética en realidad. En todo caso, el resultado, algo inferior a la primera mini-serie, funciona, y el éxito también fue masivo. Esta vez no son dos episodios, sino tres, también de dos horas, emitidos en noches sucesivas el 6, 7 y 8 de mayo de 1984, es decir, casi un año exacto después de la anterior.
El éxito no podía caer en saco roto, había que seguir exprimiendo a la gallina de los huevos de oro. Una nueva serie entró en consideración, pero esta vez en forma distinta. Ahora sería una serie regular, es decir, episodios semanales de una hora de duración, con argumentos auto-conclusivos, aunque con cierta continuidad entre ellos, más que nada a nivel de personajes y que debutó en octubre del mismo 1984. Esta vez, Johnson se desvinculó totalmente de la producción, que pasó a manos de Chuck Bowman. Un elemento inherente en ambas mini-series, como era el sonido levemente distorsionador de la voz de los extraterrestres, se eliminó para ahorrar presupuesto, provocando un fallo de continuidad que fue aprovechado para el truco argumental de la infiltración entre ambos bandos de espías sin que pudieran ser identificados por la voz.
En esta ocasión el nivel de producción descendió escandalosamente, de ahí que muchos planos de efectos especiales fuesen literalmente los de las mini-series previas. También se tendió hacia el "homenaje" a ciertos precedentes cinematográficos; en el episodio A Reflection in Terror se copió literalmente una escena de nada menos que Casablanca (Casablanca, 1942), de Michael Curtiz; en concreto aquella en la cual los bandos contrincantes cantan sus respectivos himnos, apagando con sus voces al contrario. Otro episodio, The Deception, era, en su integridad, un remake de la película 36 horas (36 Hours, 1965), de George Seaton, pero cambiando de nuevo nazis por extraterrestres, donde a Donovan le hacen creer que han pasado meses y los visitantes ya han abandonado la Tierra.

Las tramas eran, en conjunto, elementales y rutinarias, y poco había que animase la serie; el personaje de Michael Ironside fue ablandado y perdió su interés; la Niña de las Estrellas pese a su interés intrínseco poco provecho ofreció, siendo empleada como solución argumental a muchos problemas y convirtiéndolo en un elemento superfluo. A la serie se incorporó un actor excelente, Lane Smith, en el papel del magnate Nathan Bates, pero el desarrollo manido y unidimensional del mismo impidió de nuevo expandir el interés, aunque Smith le otorgó una dignidad que descollaba del libreto originario. Otro nuevo personaje, la lagarta Lydia, fue encarnada por la magnífica June Chadwick, suponiendo un excelente contrapunto a Diana, aunque a veces el enfrentamiento entre ambas devenía en exceso infantil.
El bajo nivel de la serie condujo a su cancelación cuando se llevaban emitidos sólo dieciocho capítulos, acabando la serie en un cliffhanger nunca resuelto (1). Curiosamente, hubo un episodio que no fue emitido originalmente en España, Breakout, aunque finalmente fue rescatado por nuestras televisiones. En Estados Unidos sí se emitió, pero dos meses después de acabada la serie y sin ubicarlo en su sitio exacto, que es el tercero. Este episodio fue eliminado en un inicio por, según parece, su excesiva violencia. También hubo otro capítulo más, The Attack (2) que no se llegó a rodar, y que venía a continuación del último que vimos, The Return.
En España, V se emitió en 1985 los sábados por la tarde, prosiguiendo sin interrupción las dos mini-series y la serie regular. En posteriores reposiciones se cortaron los episodios de las mini-series en formatos de una hora.

Tras la cancelación de la serie hubo diversos intentos de resurrección. En 1989 J. Michael Straczynski, responsable de la magnífica Babylon 5 (1994-1998), con anterioridad a ésta ya propuso, por encargo de la Warner, una secuela de la V originaria (3), llamada V – The Next Chapter, donde la resistencia toma contacto con los extraterrestres contrarios a la invasión, pero fue rechazada por su excesivo presupuesto.
En 2004, el propio Johnson propuso una secuela a las cadenas televisivas, pero se le respondió que mejor hiciese un remake; si éste tenía éxito, le seguiría la propuesta secuela. En 2006 Johnson anunció que había finalizado un guión para una mini-serie de cuatro horas titulada V – The Second Generation, ambientada veinte años después de la primera y obviando la segunda mini-serie y la serie regular, que nunca estuvieron en mente del creador como canónicas. En vista que las cadenas seguían sin mostrar excesivo interés, acabó convirtiendo el guión en una novela, publicada por la editorial Tor en febrero de 2008. Se supone que para 2009 se realizará, al fin, la mini-serie V – The Second Generation, aunque problemas legales debidos a la existencia de la novela y que Warner está intentando solventar, dificultan el proyecto.
Notas:
(1) Más o menos. La serie de comics de 18 números publicada por DC paralelamente aprovechó y dio un final a toda la historia.
(2) Guión del capítulo "The Attack" (en inglés) enlace.
(3) Guión del capítulo "Rebirth" (en inglés) enlace.
Carlos Díaz Maroto © zonadvd, 2008