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2. El reparto
En el Punto de Mira tiene un reparto plagado de estrellas, en el que cada actor consigue ser protagonista absoluto de su propio segmento. Dennis Quaid asegura que los desafíos y problemas de su personaje le ayudaron a subrayar la tensión central de la película, es decir, que los acontecimientos vienen determinados por el punto de vista de cada persona. "Barnes es un tipo que se llevó un balazo por proteger al presidente, y es el primer día que vuelve al trabajo", explica. "Su vuelta al trabajo le despierta muchos recelos, lo que le hace nervioso y pronto a reaccionar: demasiado rápido, según se ve más adelante, porque a veces su instinto visceral se equivoca. Pero en última instancia, no eres tan paranoico si resulta que tenías razón".

“Dennis Quaid siempre ha sido el típico héroe americano, incluso desde Elegidos para la gloria y Querido detective,” cuenta Travis. "Eso es lo que siempre me ha gustado de él: es la quintaesencia de lo americano, una estrella de cine al estilo antiguo, un hombre de una pieza. Pero, sin embargo, es vulnerable. Y eso es lo que el personaje requería, un hombre desgarrado en su interior. Todo el mundo le trata como un héroe, pero eso es justamente lo último que quiere ser: él solamente está haciendo su trabajo. Dennis aportó una sensibilidad real al personaje. Y luego está, además, la formidable persecución en coche".
Matthew Fox interpreta al compañero de Quaid, el agente del servicio secreto Kent Taylor. Como confidente e íntimo amigo de Barnes desde hace muchos años, Taylor está en una posición única. "La historia de Dennis y Matthew es realmente una historia de hermanos, en cierto sentido. Esos dos hombres se cuidan mutuamente. Taylor saca la cara por su mentor, que está pasando una época difícil al volver al trabajo tras recibir un disparo. Todo cambia cuando se atenta contra el presidente: esa relación se empieza a analizar con microscopio". Por eso, Travis buscaba un actor que supiera defenderse al lado de Quaid. "Como Dennis, es también un héroe americano", afirma Travis. "Existe una autenticidad maravillosa en Matthew que me encanta, tiene una energía fantástica y una gran capacidad de sorprender. A Fox le entusiasmó la estructura del proyecto. "Cuando la película vuelve hacia atrás y se ve lo que estaba haciendo mi personaje, toda la perspectiva cambia: ¡Oh, Dios mío! ¡Es verdad que estaba haciendo otra cosa!".
Forest Whitaker, que interpreta a un hombre corriente llamado Howard Lewis, se unió al reparto tras mantener sólo una entrevista con Travis. "Omagh tenía tanta fuerza, tanta honradez...", afirma emocionado. "Trabajar con él era una de las principales razones por las que quise unirme a este proyecto. Tiene muy buena onda".

"A diferencia de los demás personajes, Howard Lewis es un hombre totalmente corriente", explica Travis. "La mayor parte de nosotros nunca seremos el presidente, o un agente del servicio secreto, y ni siquiera un realizador del telediario. Él es el típico fulano –nunca ha estado en España, nunca tan cerca del presidente, le emociona la idea de grabarlo y enviar las fotos a sus hijos que están en casa– y de repente se encuentra en el epicentro de esta gran historia. Es el tipo al que nunca escogieron para el equipo de fútbol y que se muere de ganas por ser el héroe, y esta es su oportunidad".
William Hurt se unió al reparto cuando se le ofreció la oportunidad de interpretar al presidente de los Estados Unidos. Para preparar el papel, el actor galardonado con el Oscar tuvo la oportunidad extraordinaria de entrevistar a un hombre que probablemente sabía algo sobre el tema: el presidente Clinton. "Sé que su tiempo es valiosísimo y no quería que lo perdiera conmigo, así que fui muy directo", narra Hurt. "El presidente Clinton fue extremadamente reconfortante y sincero. Le pregunté qué es tener el convencimiento de que representas algo que mucha gente quiere ver muerto. Me explicó que si no estabas preparado para eso antes de presentarte para el puesto de trabajo, no deberías ni siquiera dar el siguiente paso.

"También le pregunté cómo se acepta la enorme responsabilidad que lleva aparejada el cargo", continúa Hurt. "Y me dijo: 'Bueno, es más fácil si vives encima de tu propia oficina'. Y así sucede: el presidente baja las escaleras cuando va a trabajar".
Sin perder de vista los consejos del presidente, Hurt disfrutó de la oportunidad de modificar su actuación cuando interpretaba al presidente de la forma en que otros lo ven, en oposición en la parte de la película que describe el punto de vista del propio presidente. "Cuando los demás lo ven, es interesante verle caminar entre una multitud heterogénea, en la que algunos le adoran y otros le odian, que le rodea por los dos lados. Tienes las dos experiencias, y las dos son verdaderas. En esta película, que examina la naturaleza doble de la realidad, era importante interpretar los dos papeles que la multitud ve".
Travis admira el compromiso que Hurt puso en su personaje y en la interpretación del papel. "Por la forma en que está estructurado En el Punto de Mira, cada actor es el protagonista de la película durante quince minutos", afirma. "William Hurt llegó al rodaje en México, y durante las primeras seis semanas se dedicó a entrar en la plaza, levantar la mano, recibir un disparo y caer de espaldas. Eso fue todo, una vez tras otra, durante seis semanas nada menos. Y nunca se quejó ni una vez, sólo porque sabía que, cuando tocara su historia, sería la estrella".
Para Sigourney Weaver, interpretar a Rex Brooks, productora de un programa de noticias de televisión, fue la oportunidad de dar vida a un personaje cuyo interés principal es captar el momento y la mayor cantidad de hechos posibles. "Definitivamente es una adicta a las noticias" dice la actriz nominada al Óscar de la Academia. "Rex es una visionaria de noticias resuelta e inspirada. Cuando se encuentra en el epicentro del atentado, se siente como un niño en una juguetería. Ella recibe las imágenes y perfila el cuadro que se retransmite por televisión, es muy controladora en ese aspecto".

Para prepararse el papel, Weaver pasó una temporada en la sala de noticias de una importante cadena de televisión. Mientras estaba allí, fue testigo de cómo se contaba la historia de la detención de los supuestos terroristas británicos a quienes se acusaba de conspirar para derribar aviones usando explosivos líquidos. "Fue el gran titular del día, y pude ver cómo se reaccionaba en momentos cruciales", cuenta Weaver. "Estaban tremendamente centrados, engullendo cada detalle, asegurándose de que lo que retransmitían era adecuado y que también era verdad. Por ejemplo, tenían mucho cuidado de no mencionar los elementos que podían usarse para hacer una bomba".
En el Punto de Mira también se distingue por las excelentes interpretaciones de reconocidos actores internacionales. Pete Travis afirma que cada uno aporta algo único a su personaje: "Eduardo Noriega es una gran estrella en España y estoy seguro de que también va a serlo en Estados Unidos, porque tiene un gran carisma. Es un hombre consumido por la pasión y los celos al principio de la película –porque cree que su novia le está engañando–, y descubre que la vida puede ser incluso peor que eso.

En cuanto a Ayelet Zurer, en cuanto la vi en Munich, la encontré maravillosamente carismática. Quería a alguien que pudiese ser un poquito de todo: tenía que ser mala, pero también vulnerable. Saïd Taghmaoui es una gran estrella en Francia. Cuando le vi en El odio, que fue su primera película, me di cuenta de que tenía una intensidad feroz. Edgar Ramírez tiene una pinta excelente con pistola: interpreta a un asesino profesional que quiere abandonar su trabajo, pero se ve forzado por las circunstancias a hacer un encargo más. Nunca estás realmente seguro de si Edgar es bueno o malo, y eso es muy excitante para un actor.